jueves, 2 de marzo de 2017

Dario

Llegó a su casa aquella noche cansado del trabajo, cenó con su familia, en la mesa, como de costumbre y decidió darse un relajante baño en la tina. Dario pasó el pestillo puso música a todo volumen como solía hacer cuando llegaba de un día ajetreado, encendió un cigarrillo y se sumergió en la bañera llena de agua tibia. Sonaba Eleanor Rigby de Los Beatles mientras se cortaba las venas con una hojilla de afeitar y la sangre teñia el agua de la tina... Mientras su vista se nublaba medio cigarrillo caía al suelo y su brazo caía relajado fuera del baño... su cuerpo pálido y sin vida quedó tendido dentro del agua teñida de rojo. Nadie notó que nunca salió del baño a pesar de que la música no dejó de sonar.
Su nombre era Dario Méndez, publicista exitoso, 25 años, sano y sin vicios, soltero.

Suicidas (1)

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