lunes, 20 de marzo de 2017

Un solo sentido - Oido

Y tu escuchas solo la brisa al pasar,

el sonido de un teclado,

el clic de un mouse, el sonido de tu aliento,

el campaneo de una notificación en tu teléfono.

El sonido de los carros que recorren las calles ,

el grito del que habla entre la gente, los golpes secos de un tambor,

la algarabía del deporte.

el sonido de tu aliento y de tu respiración,

el movimiento de la comisura de tus labios cuando sonríes….

no estas aquí pero podría escucharlo….

si, y tú podrías escuchar el sonido de las cuerdas de mi guitarra,

como se combinan para crear la armonía ….

Si, un sonido armónico.

Armónico como tu respiración entrecortada

cuando mis manos recorren tu pecho,

tus pies, tu espalda,

Armónico como el chasquido de tus labios junto a los míos cuando se unen en besos que parecen infinitos.

Armónico como cuando mi piel choca con tu cuerpo cada vez mas fuertemente

Armónico como se escuchan nuestras piernas cuando se entrelazan,

Armónico como el gemido que se escapa de tu boca,

armónico como el sonido del roce de nuestros cuerpos

al quitarnos la ropa…..

miércoles, 15 de marzo de 2017

Sentimientos Inusuales - Sin rencor

Hola, quizás no te interese o importe saberlo, pero estoy bien. No se la razón por la cual te escribo estas líneas, probablemente es porque todavía me importas. Como no me vas a importar después de que vivimos tantas cosas juntos, compartimos momentos inolvidables, y cuando digo inolvidables no me refiero a que hayan sido del todo buenos, pero inolvidables al fin.

Si, me importas, fuiste quien me acompañó en los momentos más rudos de mi vida, lloraste conmigo y, cuando pensaba que no podía me alentaste muchas veces a levantarme y me diste una escalera para salir del foso donde estaba hundido, ¡cómo olvidar que fuiste tú uno de los primeros en levantarte a aplaudirme e mis mayores logros? Si, y también es imposible olvidar las veces que lloraste en mi hombro porque todo se te derrumbaba pero también es valido recordar aquel cumpleaños en donde tus amigos estuvieron en plenitud gracias a mi... y no digo esto por darme crédito... solo pienso que ambos fuimos pieza importante en la vida del otro a pesar de que no supimos querernos del todo en muchos otros aspectos.

Hoy estoy bien, créeme que no fue fácil superar el hecho de que nos hayamos separado después de tanto, lo rudo que fue ver tantos planes derrumbados y sentir que eras tú el único culpable, el único que hizo daño. La verdad después de mucho pensar creo que simplemente nunca comprendimos nuestras maneras de amar y tampoco comprendimos ni nos aceptamos tal como eramos el uno al otro. Ninguno de los dos cedió.

La verdad, hoy en día me va bien, ya no me duele que no estés conmigo, no se si a ti te dolió o no nuestra ruptura, sin embargo creo que fue lo mejor. nuestro tiempo terminó.

¿Sabes? aprendí mucho de ti, lo cual agradezco y hoy en día, pensando con cabeza fría no me atrevo a pensar en el recuento de los daños, eso sería  abrir viejas heridas, prefiero recordar lo bonito. No quiero que pienses que estas letras son con la intención de que quiero volver a los tiempos en que teníamos un lazo y compartíamos la vida, la verdad no soy el hombre del que te enamoraste ni tu de quien yo me enamoré;. La verdad es que creo que nos idealizamos demasiado.

Solo quería que supieras, por si te importa que estoy bien, que todo ha fluido de una manera positiva en mi vida luego de que te fuiste, que estoy mejor sin ti y que la verdad espero tu también estés mejor sin mi. creo que, siendo francos, más que perdonarte, me perdoné a mi mismo el daño que me permití hacer y el daño que pude haberte hecho. Solo quiero que sepas que estoy tranquilo.

Tal vez no te importe, pero más que extrañarte extraño también en buena parte aquellos buenos momentos que pudimos compartir y que no se repetirán y que de alguna manera nuestra vida continúa y que solo espero que alcances esta tranquilidad y, si hoy me atrevo a escribirte es para que sepas que no he roto mi promesa cuando te dije que jamás me perderías. No estoy contigo de la misma forma en la que estuve pero acá estoy, para lo que necesites, como siempre, porque nadie me conoció mejor que tú.

Espero que también estés tranquilo.Espero que también estés feliz y que la vida no te depare nuevamente a alguien como yo, porque sabemos en que terminará. Yo por mi parte se que la vida no me hará caer en el error de unirme a alguien como tú, pero algo si es muy cierto, los momentos que vivimos juntos no los viviremos con nadie más.

Despido estas letras deseándote lo mejor para ti.

Te recuerdo con cariño y sin rencor.

Atte.
El hombre que más te amó

martes, 14 de marzo de 2017

Sentimientos Inusuales - Para ti

Tienes mi mirada cuando te tengo de frente, tienes mi sonrisa cuando me dices te quiero, tienes mis manos para levantarte cuando decaigas para acariciarte cuando necesites mi calor para tomarte de ellas cuando quieras un guía, tienes mis brazos para abrazarte, consolarte, felicitarte y protegerte, tienes mis besos cuando tu mirada me los pide, tienes mis piernas para caminar contigo, tienes mi olfato para capturar tu aroma… 
Tienes mi aroma clavado en tu piel para que siempre una parte de mi viva en ti, tienes mi mente porque estas en mis pensamientos y mis sueños, tienes mi entendimiento para soportarte, que es tan fácil como quererte, tienes mi pecho para refugiarte, tienes mis lagrimas para llorar contigo, tienes mi miedo para protegerme y mi valentía para luchar por esto, tienes mi inteligencia para aprender y mi ignorancia para enseñarme, 
Tienes mi confianza para ser libre, tienes mis celos para cuidarme, tienes mis emociones, mis sentimientos y mi corazón para darte cuenta de que también soy humano, tienes mi cuerpo entero para expresar lo que las palabras no pueden y tienes mi vida para quererte….

domingo, 12 de marzo de 2017

Sentimientos inusuales - No fue la noche

No fue la noche que brindaba su brisa cálida, tampoco la luna que no se veía por ningún lado desde mi ventana, tampoco fue la soledad que estaba sentada a mi lado mientras me tomaba un trago, que por cierto tampoco tuvo la culpa. Tampoco fue el causante el mal día, mucho menos la música que sonaba, creo que poco tuvieron que ver los versos de aquel libro que me ocupaba en leer.

No fue la noche, tampoco la pícara luna llena que nos miraba entre tragos y cigarrillos, risas, chistes y alborotos. No fue culpa de la noche que te dedicara una canción, tampoco el hecho de que rosara tu pierna por debajo de la mesa ni de la sonrisa circunspecta que se cruzaba con tu mirada.

No fue culpa de la noche que horas más tarde te tuviera en mis brazos, con nuestros cuerpos enredados, entre besos sabor a licor y tabaco, tampoco fue la causante de que me fuera sin despedirme, sin una nota, sin  un mensaje, sin dejar ninguna forma de contacto...

No fue la noche la culpable de que te diera un beso mientras dormías, tampoco de que huyera de ti, de un posible futuro contigo, de un amor bonito o un golpe doloroso. No, no fue culpa de la noche porque no hubo culpa en conocerte, vivirte, quererte solo una vez y partir sin decir adiós.

viernes, 10 de marzo de 2017

Sentimientos Inusuales - Maravillas

Quizás es muy tarde para hablar del día y es probable que la lluvia no sea mas que lluvia en una noche calurosa de junio, pero mi mente solo quiere despegarse del mundo en que respiro y decide darle rienda suelta a todo lo que deseo….

Resulta inevitable el miedo al sol después de estar tanto tiempo sumido en la ceguera, resulta inexplicable que mi irreverencia se doblegue ante un sentimiento inusual que me inunda la cabeza de pensamientos que la rondan como anillos a saturno, pareciera cosa imposible que mi mente se vaya llenando con flechas que guían a la salida de un laberinto en el que me encontraba sumido.

La idea de una nueva maravilla surge en esa parte de mi cerebro y mis manos quieren construirla, como construye una flor de papel y se regala cuando sabes que una flor es inútil, que se moja, que se rompe, pero que el recuerdo del momento queda presente en la memoria del ser a quien la otorgas.



Maravillas que se construyen entre caricias, besos y piernas entrelazadas con dos rostros que se miran y de ellos brotan sentimientos sin nombre que se gritan con la boca cerrada.

Maravillas que se logran con palabras que son tan pesadas que el viento no se las lleva, que dejan huellas en eso que llamamos corazón…. si, en ese mismo musculo que se acelera al escucharlas.

Maravillas que crecen con los pequeños detalles superfluos pero que al fin se amontonan como las gotas de lluvia que caen esta noche y se convierten en ríos caudalosos de sonrisas.

Maravillas que como la música estremecen nuestros sentidos y cuyas notas se convierten en pinceles para pintar otras maravillas.

Maravillas como la lluvia que cae en una cálida noche la refresca con su brisa para dar paso a una maravillosa mañana con un cielo despejado y un sol que irradia toda su energía un día que si queremos puede ser sublime…

Maravillas impolutas, infinitas y fugaces a la vez... pero maravillas al fin.

jueves, 9 de marzo de 2017

Sentimientos Inusuales - A una cuarta de distancia

Es una noche sin besos. El espacio en que duermo se hace inmenso vació y estoy a una cuarta de un beso a una cuarta del cielo de un abrazo. Un cielo que me ha costado lágrimas.
Y la noche se convierte en mi verdugo y por mas que el calor del verano se haga presente, el frío reina este lado de la que fue nuestra cama cama y ahora es mi propio infierno
Y pensar que fueron las dudas el resentimiento, la incomprensión y la intolerancia los que nos trajeron hasta aquí., donde el dolor y el vacío se apoderan de los dos y las lagrimas empapan almohadas en vez de un hombro.
No puedo dormir, tengo el cuerpo congelado, deseando el calor de tu cuerpo o de tan solo un beso tuyo, pero un beso tuyo es la antesala a un nuevo dolor.
Lo que no te mata te hace más fuerte y ya este infierno lo conozco y ya soy un sobreviviente
Te perdono y te libero, ojala yo pudiera perdonarme el permitirte dañarme.
Le dimos tantas largas al final y ahora siento que perdí tanto que ya no tengo corazón.... A pesar de todo, todavía lo tienes tú, destrozado y roto,  lo tienes allí,en tus manos, a una cuarta de distancia....

miércoles, 8 de marzo de 2017

El Bar

Frecuentaba el lugar al menos unas dos veces al mes, me tomaba generalmente un par de cervezas, esas de tercio, eso si, que aparte de ser la de mejor calidad tenia mas contenido. Iba con la idea de despejarme y escapar de la rutina del día a día. Me fascinaba estar en medio de gente música humo y licor. No era el mejor sitio de la zona, pero si uno de los mas antiguos y entre todos el que mas me gustaba.


Estaba ubicado en un callejón un tanto peligroso, tenia dos pisos, pero me encantaba estar en el de abajo, era como estar en otra época, una barra rectangular de madera con bancos alrededor de ella, en el centro la consola musical y las bebidas, del techo colgaban jamones de tiempos inmemoriales quien sabe si de verdad o de mentira, unas botellas sin destapar cubiertas de polvo en la parte alta de la barra, una cabeza de toro decora una pared lateral y una luz tenue ilumina la sala del viejo local caraqueño.

Allí, en la parte baja del local, se sentaban personas en su mayoría entre 40 y 50 años, aunque se podía ver a alguno que otro joven. Eran hombres solitarios, como yo, con la intención de filtrear, compartir entre amigos o simplemente de conocer a alguien con quien conversar,. Algo si era muy cierto, todos huían de algo, quizás de la cotidianidad de su vida fuera de ese lugar. La música de todas las épocas que muchos cantaban a veces a viva voz era lo que para mi, aparte de lo bohemio del lugar, me mantenía visitándolo con frecuencia.

El local era atendido por el viejo Juancho. Dicen que el viejo esta allí desde que se puso la primera piedra del local, que ha cambiado de nombre y ha sido remodelado tantas veces, pero se mantiene trabajando en ese bar. Juancho es un viejo regordete con una apariencia de cascarrabias, se le ve vestido siempre con la chemisse verde manzana que lleva por fuera, unos jeans desvencijados y una gorra volteada. Siempre se le ve con un cigarrillo en la boca a un extremo. Te hacia una seña y le hacías el pedido. solo respondía cuando preguntaban el precio o que era lo que se vendía, o si no escuchaba la orden. Era alguien poco conversador. Las únicas personas con las que hablaba Juancho eran los viejos clientes de la Tasca, a quienes conocía de hace mucho, y solo lo hacia para comentar acerca de política, de fútbol o alguna que otra broma con las que todos reían.

Es aquí en el bar donde confluyen personajes e historias que se parecen a ti, a mi a cualquiera, un bar donde nos tomamos un coktail de letras.

martes, 7 de marzo de 2017

Segunda despedida

Aun recuerdo el día en que te conocí, allí sentada coqueta, entre amigas, la verdad nunca pensé que una cara bonita podría poner mi mundo de cabeza en tan poco tiempo..,  Sin embargo fue bonito ver como yo evitaba ser tan torpe y buscaba agradarte, y entonces me vestía más arreeglado y me ponía perfume y buscaba la excusa perfecta para hablar contigo... Fue muy difícil captar tu atención.


Un día aceptaste, salimos al parque, fue muy gracioso descubrir a tu padre espiándonos de lejos mientras nosotros intentábamos ocultarnos, la verdad como ese muchos fueron los momentos de risa, Leticia, No se por qué tuvo que terminar.

Una torta de chocolate fue la sorpresa el día que mi mejor amigo tomo el vuelo a otra tierra a buscar un mejor futuro, una enorme jarra de café y una caja de cigarrillos me trajiste cuando mamá fue al encuentro del que ella llamaba su dios; y, en mi acto de grado, aplaudiste mi discurso en primera fila. No se por qué tuvo que terminar.

Si, Leticia, yo me enamoré, quién iba a pensarlo, ¿verdad?  yo, un hombre rebelde sin causa que no pensaba en el futuro ni en más nadie me enamoré y de ti una chica con las que todos querrían estar, el amor platónico, el trofeo que todos querían ganar. Sin embargo, yo si me enamoré de ti mas allá de todo lo que otros de ti deseaban.

Llegó el día de nuestra boda, no te hizo mucha gracia que tu papa te entregara un poco pasado de tragos en el altar, tampoco te hizo mucha gracia que mi hermano fuera descubierto con una dama de honor en el baño de la recepción mientras ella... bueno, detalles y anécdotas graciosos que jamás olvidaremos de cuando decidimos unir nuestras vidas "hasta que la muerte nos separe"

Me pregunto qué hice, todavía pienso que tal vez no fui lo suficiente para ti, o que posiblemente no te dí lo que merecías. No tuvimos hijos, es cierto, quizás fue eso? que no podía darte una alegría tan grande? pero eso se podía solucionar de otras formas, no tuviste que ser tan radical.

Todavía me cuesta un poco perdonarte, de hecho yo aun no me perdono las veces que llegue tarde del trabajo, las veces que te deje la comida servida en la mesa o aquel cumpleaños en que llegué ebrio mientras me esperabas junto a mis amigos para darme una sorpresa. Todavía no me perdono el no haberte llevado flores el primer San Valentín estando casados pero, era eso motivo para que te fueras de esa manera. Créeme es muy difícil perdonarte a pesar de los recuerdos bonitos.

Quizás no fui el esposo perfecto para ti, pero no creo que yo haya sido tan malo. Te di todo lo que estuvo en mis manos darte, se que siempre fui medio torpe pero todo tenía solución. Mis detalles siempre fueron pocos pero todos te hacían llorar de alegría, como el cachorro que te traje aquel aniversario muy a pesar de que tu querías un perro en casa y yo no, o que odiabas lavar los platos y nunca durante nuestro matrimonio lavaste uno.

Nos dimos tanto y todavía no entiendo la razón por la cuál todo termino de esa manera.

El día que decidiste irte sin intención de volver me despedí de ti con un beso y fui a trabajar. No sabía que encontraría sobre la mesa una nota con solo una palabra: ¡Perdón! y tu cuerpo tendido en la cama, inerte, pálido sin vida, las sábanas ensangrentadas por completo y una hojilla en el suelo. 

Aun tengo el papel, la policía cerró la investigación y me permitió conservarlo. Lo tengo justo aquí, en la mesa donde escribo esta carta de despedida, esta segunda despedida. Es que esta vez no me despido de ti o quizás si, no puedo creer que te hayas ido y debo ir a buscarte, no se si nos reencontraremos, aunque en este momento ya no llore tu ausencia y ya nada me importe porque nada tiene sentido. Me dejaste solo.

Dejaré esta nota por aquí, Leticia, por si vuelves sepas que me fui a buscarte a la eternidad.

Fabricio Mejías, 35 años, administrador, viudo. Nota dejada en la mesa de su apartamento justo frente a su cuerpo colgado de un tubo en el techo.


lunes, 6 de marzo de 2017

Chente

Vivía de lo que comía en la basura, dormía donde lo agarraba la noche. Recogía latas y no le tenía miedo a nada, a nadie. Se bañaba de vez en cuando en algún chorro de agua que conseguía en medio de la vía. Siempre cargaba un bolso donde tenia dos mudas de ropa, un vaso plástico y una taza tupperware que encontró en un container de basura. Le gustaba cantar en voz alta y de vez en cuando, solo por diversión correteaba a las niñas que salían de los liceos y se reía. No trataba a nadie, no se acercaba a nadie no pedía nada. Cuando llovía bailaba y cantaba bajo la lluvia.

 Chente había quedado en la calle luego de que muriera su madre, cayó en el alcohol y no tuvo el apoyo de su familia. Estuvo viviendo de la caridad de la iglesia un tiempo pero sus borracheras lo hacían meterse en problemas. 

Tenía seis años viviendo en las calles, e increíblemente nunca dormía en la misma calle pues caminaba y caminaba y se las arreglaba para conocer. Sus viajes eran caminando y viviendo a medias, pero libre, libre de juicios, libre de tener que responderle a un jefe o a una mujer o de tener que atender unos hijos que nunca tuvo. Chente hacía lo que quería... sin dinero, pero hacia lo que quería.

Una vez juntó una plata lavando carros y llegó a la costa de Choroní, se baño en la playa, paso el día sin comer y se devolvió y estuvo un buen tiempo deambulando Maracay. y se sabe que volvió a Caracas montado en la parte de atrás de una pick up en la que se montó a escondidas y que se salvó de una buena paliza porque corrió como alma que lleva el diablo.

La mañana de un lunes, Chente se levanto tempranito antes de que el sol saliera, a pesar de que nunca tuvo problemas de tiempo ese día quiso ver el amanecer en la ciudad que lo vio nacer, nadie sabe cómo, pero se las arreglo para verlo desde la terraza de un edificio muy alto.... Contemplo con lágrimas en los ojos como se iba iluminando poco a poco la ciudad y sentado en el borde de la terraza, cuando el ultimo rayo de sol termino de salir, saltó.

Mientras caía, pensaba en que se abría paso a una nueva libertad, y lo único que pudo ver durante esos dos segundos durante los que la gente piensa que puedes recordar toda una vida solo pudo plasmar en su mente el momento en que nació y el momento en que vio morir a su madre. Su cuerpo quedó tendido en la acera algunos dicen haber visto el cadaver con una sonrisa en el rostro.

Vicente (Chente) Terán, 46 años, alcoholico, abogado, indigente.







domingo, 5 de marzo de 2017

Beatriz

Aquella tarde salió de su trabajo, le habían aumentado el sueldo de una manera considerablemente buena. Caminaba rápidamente por la calle entre el ajetreo de la ciudad. No le gustaba viajar en bus y muchísimo menos tomar el metro. A pesar de andar en tacones, siempre prefería caminar los quinientos metros que separaban la oficina de su casa.  Se detuvo en un a esquina repentinamente se quito los tacones y corrió descalza cruzando la calle a pesar de que la luz del semáforo correspondía al paso de los automóviles lo que provocó el sonido de algunas cornetas, el chillido de las ruedas contra el piso de un frenazo y el choque de un carro contra un bus. no se detuvo. corrió hacia la baranda del puente del que saltó sin pensar. Su cuerpo cayó rápidamente a la parte de abajo rebotó con el techo de un carro que iba pasando y cayó al suelo unos metros mas adelante. Una moto que no tuvo chance de frenar pasó por encima de sus piernas. Su cuerpo inerte, golpeado y desfigurado quedó tendido hasta que los oficiales de tránsito llegaron.

  Beatriz Correa, 27 años, contadora, soltera, diabética

sábado, 4 de marzo de 2017

Hermes

Le gustaba la velocidad.  Cada jueves se iba a una bomba de gasolina famosa en la ciudad a lucir su carro junto a otros corredores ilegales. Si, su carro era su niña bonita… todo lo que ganaba en su trabajo y en las carreras nocturnas caraqueñas se lo invertía  a su auto para tenerlo tunning. Pocas veces  perdía una carrera, a sus 24  años  era diestro al volante porque aprendió a conducir  alos 12.  Aquel jueves iba contento a correr. Salio de casa subió a su carro se sentó, encendió el radio a alto volumen, al son de la música electrónica encendió el automóvil, los resonadores  a esa hora estremecieron la cuadra, tomó la autopista y aceleró, sentía la adrenalina de la velocidad en la autopista, iba cada vez más rápido, sorteaba las curvas con agilidad, y también los carros que veía en el camino con la destreza de un niño experto en videojuegos de autos. La Autopista de madrugada era el lugar perfecto para desestresarse.  Seguía corriendo, la aguja del marcador marca 120 KPH,  va recto, sonríe con el volante en la mano 130 KPH, luces encendidas la brisa mueve su cabello, siente frió pero lo disfruta,. 140 KPH, se acerca otra curva la sortea sin soltar el acelerador.  Rueda  veloz el automóvil los postes de luz se hacen cada vez más fugaces, las líneas de la vía se hacen cada vez mas una sola línea… é es incapaz de frenar. Corre sonríe su cuerpo se relaja en la butaca, la brisa fría rosando su rostro y el pie pisando el acelerador…. Corría hasta que sin frenar, sin dejar de ver la vía, solo giro un poco el volante apretó los ojos y piso más fuerte el acelerador…. Se fue de frente contra una defensa en una desviación en la autopista, no tenia cinturón de seguridad…. La niña de sus ojos, su carro, quedó destrozado. Él, murió con el impacto.


Hermes Sánchez, 24 años, tenía novia y era ingeniero recién graduado. 

jueves, 2 de marzo de 2017

Dario

Llegó a su casa aquella noche cansado del trabajo, cenó con su familia, en la mesa, como de costumbre y decidió darse un relajante baño en la tina. Dario pasó el pestillo puso música a todo volumen como solía hacer cuando llegaba de un día ajetreado, encendió un cigarrillo y se sumergió en la bañera llena de agua tibia. Sonaba Eleanor Rigby de Los Beatles mientras se cortaba las venas con una hojilla de afeitar y la sangre teñia el agua de la tina... Mientras su vista se nublaba medio cigarrillo caía al suelo y su brazo caía relajado fuera del baño... su cuerpo pálido y sin vida quedó tendido dentro del agua teñida de rojo. Nadie notó que nunca salió del baño a pesar de que la música no dejó de sonar.
Su nombre era Dario Méndez, publicista exitoso, 25 años, sano y sin vicios, soltero.

Suicidas (1)